Comenzaremos a describir los elementos básico a fin de poder intrepretar los conceptos de la táctica.
Cuando no ganamos, a veces apelamos al facilismo de pensar que el barco del adversario es más veloz por tal o cual motivo, en lugar de analizar nuestras técnicas y mejorarlas. Otras veces nuestro contrincante ha mejorado sus técnicas y es por ello que nos gana. No solamente debe tenerse en cuenta la táctica en una regata, además de la misma, debemos tener en cuenta la organización de la tripulación, las técnicas de maniobra, el correcto trimado, el conocimiento del reglamento de regatas, la aptitud física y hasta la preparación psicológica
En las competencias de velocidad (automotores, lanchas, etc.), la velocidad es controlada a voluntad por el acelerador que inyecta mayor o menor cantidad de combustible y la dirección también es controlada a voluntad
Los veleros, en cambio, utilizan como combustible propulsor al viento, que varía en intensidad y/o dirección, esto hace al deporte de la vela tan apasionante, nunca una regata es igual a otra, aunque el circuito sea el mismo
Veamos primero como incide el viento en una bordejeada a barlovento. Si por un momento suponemos al viento totalmente estable en dirección y velocidad (y sin corrientes), suponiendo dos barcos de igual velocidad y mismo ángulo de virada, no habría diferencia en los recorridos y llegarían todos juntos a la boya de barlovento
Si observamos la Fig.3 veremos que por la rotación del viento el escalón, que también rotó, dejó al barco de la izquierda más adelantado que el de la derecha.
Observemos (Fig.4) que en el caso de que el viento esté corrido a la derecha de la cancha, el lado favorecido será ese lado, los que larguen del lado de la boya perderán distancia, aunque esten más cerca de la primera boya de barlovento
Cuando falte, por ejemplo 1 minuto y medio (90 seg) para largar ir de través desde A durante unos 30 seg hasta B y luego trasluchar a un largo, otros 30 segundos hasta C, y desde allí orzar para llegar ciñiendo a la largada
22 años con la Náutica de Córdoba, primera publicación: 14/03/1997